Consejos para alquilar un piso

A continuación enumeraré una lista de tres consejos que espero sirva a quien quiera que pueda leerla a la hora de alquilar o comprar un piso:

1. – Comprueba que no pasa ningún bajante de agua por las habitaciones. Escuchar el agua correr es agradable cuando el sonido procede de un río, una catarata, el mar… El murmullo de las perezosas olas de una laguna de montaña batiendo sobre la orilla del bosque es una imagen evocadora y tranquilizante. Imaginarte a tu vecino de arriba subiéndose los pantalones después de hacer sus cosas y tirar de la cadena, no lo es tanto. A las seis y media de la mañana, mucho menos.

2.- Jamás de los jamases adquieras un piso sobre la puerta de un garage. Si algún vecino se levanta antes que tú para ir a trabajar, la oirás tooooodas las mañanas. Lo peor, además, es que todo lo que sube, baja. Así que la disfrutarás mientras sube sabiendo que, aunque vuelvas a dormirte, en apenas un minutejo volverá a bajar. Eso, a las seis y media de la mañana, levantándote tú a las siete, es sadismo puro y duro.

3.- Por muy tranquila que parezca la cafetería del bajo, no te fies. Descubrirás que su horario es de 7 a.m a 11 p.m y que su televisor comunica misteriosamente a través de algún tipo de agujero de gusano directamente con tu dormitorio, en el segundo piso. Abre a las siete, pero a las seis y media hay que empezar a preparar el local. Obviamente, el currante que tiene que abrir el garito va a encender la tele para no sentirse solo mientras realiza actividades igualmente escandalosas como bajar las sillas de las mesas y arrastrarlas a su sitio. Teniendo en cuenta que el pobre lleva más de una hora en pie, bastante tiene ya como para bajar a decirle “oche, ¿podrías no arrastrar las sillas? Es que a mí me queda todavía media horita de sueño y me lo estás jodiendo”

Por otra parte, esta lista refleja una de las ventajas de vivir alquilado frente a comprar un piso: si no te gusta, te puedes marchar (aunque de la mudanza no te libra nadie)