Conspiranoico optimista

Creo que ya sé lo que está ocurriendo, aunque nadie más se ha dado cuenta porque se oculta y se mantiene en secreto. Pero yo lo he descubierto.

Todo esto del petróleo puede convertirse en una de las crisis económicas y sociales más gordas que haya visto la Humanidad, guerras aparte. Sí, en el futuro las habrá peores, pero Hari Seldom ya las ha previsto y no hay de qué preocuparse, se superarán.

Pero esto del petróleo es ahora y se avecina una gorda. Ya estamos viendo las huelgas de transportistas, los pescadores con la flota y los bolsillos atracados, la gasolina que sigue subiendo, líneas aéreas que empiezan a cancelar vuelos, alimentos al alza… Pero yo sé qué está ocurriendo realmente, ¡y es bueno!

Creo que, en algún lugar, posiblemente oculto en los Pirineos, hay una base secreta donde cada pocos meses se reúne un Consejo de Sabios (y Sabias). Ellos (y ellas) son los verdaderos dirigentes del planeta, pero lo hacen desde la sombra, su existencia es sólo un rumor que lleva el viento y nadie escucha. Pero no os preocupeis: son buenos/as y bondadosos/as, y sólo quieren lo mejor para todos.

Hace mucho tiempo que el Consejo sabe del cénit del petróleo. Es impepinable, ya que es un recurso finito y al ritmo al que lo consumimos acabará por desaparecer. Pero no va a ocurrir tan pronto como parece. Lo que pasa es lo siguiente: el Consejo, en su Sabiduría y Bondad, ha orquestado esta crisis extendiendo el rumor sobre el fin próximo de las reservas mundiales. ¿Por qué? Pues para que espabilemos. Ni los gobiernos, ni las empresas, ni el común de los mortales sabe de la existencia del Consejo, así que se lo tragan: ¡se nos acaba el petróleo! Al vernos con la crisis encima reaccionamos: investigamos en energías renovables, controlamos nuestro consumo, utilizamos transporte público… La crisis nos estimula para encontrar soluciones a un problema que igualmente se nos acabaría viniendo encima, pero que de no haberse hecho así hubiera sido mucho peor. De esta forma, es una crisis controlada: cuando realmente se termine el petróleo estaremos preparados, seremos una sociedad nueva que ya no depende de combustibles fósiles para generar energía. ¿Lo veis? ¡Está clarísimo!

Si tras publicar ésto no vuelvo a postear, significará que he dado en el blanco y que muy posiblemente un grupito de agradables ancianos (y ancianas), miembros (y miembras, ¡jeje!) del Consejo, ha venido a visitarme esta noche para silenciarme amablemente.

¿Y qué vas a hacer tú?

Según muchos analistas, hemos alcanzado el pico de Hubbert, el cénit del petróleo. De aquí en adelante la producción disminuirá paulatinamente, como se predice en este gráfico de 2005 (donde el cénit se pronosticaba para el 2007-2008). En un yacimiento petrolífero concreto, alcanzar el cénit significa que a partir de ese momento la producción será menor, más costosa (hasta que llega el punto en que la energía necesaria para extraer el petróleo iguala a la que se obtiene usándolo, por lo que deja de tener sentido su extracción) y de peor calidad.

Por las razones que sean, el barril de petróleo supera ya los 115$. Y seguirá subiendo. Y con ello el transporte, el precio de los alimentos no locales y el de todo lo asociado a su explotación. Y eso, en nuestra sociedad, es mucho. Muchísimo. Ya llevamos un buen tiempo de subidas de precios un tanto preocupantes.

Pero seguimos conduciendo a toda velocidad, ignorando el transporte público y despilfarrando energía. Como alguien decía: “Qué mundo éste en el que el esfuerzo que supone el extraer petróleo del subsuelo, almacenarlo, transportarlo, transformarlo en plástico, transportar, almacenar y comercializar un producto que usaremos una vez y tiraremos a la basura, nos parece nada comparado con el esfuerzo que supone fregar una cuchara para volver a usarla.”

Recordando el juego World Without Oil, que cada vez es más realidad y menos juego, ¿qué vas a hacer tú? ¿Te imaginas en una situación así, donde el petróleo es un lujo al alcance de cuatro gatos? ¿cómo te ves en un mundo donde sólo los alimentos producidos localmente son asequibles (y escasos)? ¿tienes un plan B? Párate un momento a imaginar una ciudad de millones de habitantes como Madrid o Barcelona a la que ya no pueden entrar camiones cargados de alimentos como hacen ahora a diario, porque no hay nada que mueva esos camiones o moverlos es tan caro que convierte en lujo la mercancía que transportan. ¿Y tu ciudad, sobreviviría a esa situación? Prueba a vivir un día pensando que todo lo que tienes es escaso, prueba a no despilfarrar agua ni luz, a conducir más despacio para ahorrar hasta el último litro de gasolina.

Sí, qué pasa, ayer llené el tanque de nuevo y me da por ponerme paranóico.