Soy Leyenda, final alternativo

Hace poco vi por fin “Soy Leyenda”, la de Will Smith (hay otras dos antes). Aunque la película no es que tenga mucho que ver con el libro original de Richard Matheson, por lo menos mantiene algún paralelismo… hasta el final. El final de la película, a parte de ser diametralmente opuesto al del libro, es ñoño. Ñoño como sólo los americanos pueden hacer una ñoñada. Vale, es una versión, pero coño (ñoño), ¡no se pasen!

El libro Soy Leyenda es muy, muy bueno. Robert Neville es el último superviviente humano de una plaga que ha transformado al resto de la humanidad en vampiros, vampiros a lo clásico mito transilvano (monstruo con necesidad de sangre, a quien la luz del día mata, le repelen los ajos y odia los espejos).  Vive fortificado en su casa, asediado cada noche por estas criaturas. De día se dedica a recorrer la ciudad, vacía, recopilando víveres y… cazando. Y es por eso que Neville es Leyenda, pues dada su situación se ha convertido en lo que el vampiro es para los humanos pero a la inversa: un asesino de vampiros. No voy a contar el final, recomiendo que se lo lean. El mito del vampiro es analizado científicamente y hasta tiene sentido… Es cortito y sé de amigos que se lo han ventilado en una tarde.

Pero si han visto la película se habrán encontrado con un final que destroza completamente el espírito del libro (y es ñoñoñoño,  hacen falta ñoes de más para describirlo). Lo curioso es que no es el único final: fue el que Warner Bros eligió tras ver la propuesta original y desecharla en favor del que finalmente vimos, por considerarlo más comercial (wtf!). Afortunadamente podremos ver otra versión en el DVD. Si bien tampoco es el del libro y no arregla algunas inconsistencias de la película, sí es bastante mejor y más adecuado.

Qué ganas tengo de ver una película basada en un libro que me transmita la sensación de que los guionistas, por lo menos, SE LO HAN LEIDO.

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