Problemas con la lectura

Hace unos días ayudé a corregir unos resúmenes que chicos y chicas de entre doce y quince años habían hecho sobre la lectura de un capítulo de los libros “El diablo de los números” y “El hombre que calculaba”. Qué frase tan larga…

De entre los muchos resúmenes que leí, no estarían correctamente escritos más de DOS. Y eso no significa que el resumen fuese correcto. Quedó bastante claro que la mayor parte de los alumnos no sabía resumir, o bien ni siquiera había entendo de qué iba el capítulo que habían leído. Muchos creían que el gentilicio “bagdalí” era el nombre de uno de los personajes, por poner un ejemplo. Y no hablemos de la ortografía. Que bueno, alguna faltilla que otra se nos cuela a cualquiera… pero todo tiene un límite.

Ya lo había oido antes, pero creo que ahora lo he visto con mis propios ojos: los problemas educativos de este país parten de la baja capacidad de comprensión lectora y de la pésima habilidad para transmitir ideas por escrito (bueno, si uno se para a escuchar conversaciones ajenas, la transmisión de ideas oralmente tampoco parece pasar por sus mejores momentos, choh-loco) ¿Cómo van a resolver un problema de física o de química si no son capaces de entender el enunciado?

Y lo que es más preocupante: si no sabes expresarte, ¿cómo estableces un diálogo? ¿cómo compartes un pensamiento? ¿cómo luchas por una idea sin palabras que le den fuerza? La respuesta da algo de miedo…