Y subiendo

Creo que voy a crear la sección “El mundo se va a la mierda y yo no soy Mel Gibson”.

Sí, he vuelto a poner gasolina, y qué repelús. No la puse hoy, fue el viernes, treinta euracos, pero tuve que ir al aeropuerto y dar más vueltas que de costumbre y ya voy por medio depósito consumido. AGH. Con esto de la gasolina el dicho “no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy” adquiere más peso que nunca: si llenas hoy tienes la seguridad de que será más barato que mañana…

Cada vez me sorprende más la gente que le pisa. Subiendo por la circunvalación a mis setenta por hora (si te ries eres imbécil), veo cómo me adelantan coches a toda leche que luego acabo alcanzando (a mis setenta por hora) al llegar a la universidad. ¡Si es que no vale la pena! La DGT tendría que cambiar sus lema del “no corras que te vas a abrir la cabeza” al “no corras que te vas a dejar el sueldo en gasolina”. Que no tiene sentido ir a 100km/h en un recorrido corto.

Calculemos así por encima cuánto tiempo tardaríamos en dos recorridos distintos bastante habituales: uno largo de 50 km. y uno corto de 15km. Es bien fácil: espacio / velocidad * 60 y tenemos los minutos necesarios para cada situación.

Espacio \ Velocidad 100km/h 80km/h 60km/h
50km. 30 minutos 37 minutos 50 minutos
15km. 9 minutos 11 minutos 15 minutos

Si bien en un recorrido “largo” de 50 kilómetros hay una diferencia de hasta 20 minutos si vamos a 100 o si vamos a 60, en un recorrido de 15km esa diferencia de tiempo es muy pequeña. Y tampoco es necesario parecer abuelitas al volante: ir a 80km/h supone una reducción del consume bastante importante y sólo es una diferencia de DOS minutos en un recorrido de 15km.

Total: menos posibilidades de un accidente gordo y menor consumo de combustible. ¿Para qué le pisas? Recomiendo buscar información sobre Conducción económica, tanto para desmentir ciertos mitos (como el de las ventanillas bajadas: ¡consume mucho más el aire acondicionado!) como para aprender técnicas para no gastar tanto conduciendo. Al menos hasta que los coches empiecen a usar algún tipo de energía renovable que nos permita otra vez ir a ciento veinte con alegría y descerebramiento.

Y recuerda: el tontolhaba ese que te adelanta con un 4×4 se gasta en gasolina cada mes casi tu sueldo. Al menos casi el mío. Eso se supone que era una frase de ánimo. Mierda todo ya…

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¿Y qué vas a hacer tú?

Según muchos analistas, hemos alcanzado el pico de Hubbert, el cénit del petróleo. De aquí en adelante la producción disminuirá paulatinamente, como se predice en este gráfico de 2005 (donde el cénit se pronosticaba para el 2007-2008). En un yacimiento petrolífero concreto, alcanzar el cénit significa que a partir de ese momento la producción será menor, más costosa (hasta que llega el punto en que la energía necesaria para extraer el petróleo iguala a la que se obtiene usándolo, por lo que deja de tener sentido su extracción) y de peor calidad.

Por las razones que sean, el barril de petróleo supera ya los 115$. Y seguirá subiendo. Y con ello el transporte, el precio de los alimentos no locales y el de todo lo asociado a su explotación. Y eso, en nuestra sociedad, es mucho. Muchísimo. Ya llevamos un buen tiempo de subidas de precios un tanto preocupantes.

Pero seguimos conduciendo a toda velocidad, ignorando el transporte público y despilfarrando energía. Como alguien decía: “Qué mundo éste en el que el esfuerzo que supone el extraer petróleo del subsuelo, almacenarlo, transportarlo, transformarlo en plástico, transportar, almacenar y comercializar un producto que usaremos una vez y tiraremos a la basura, nos parece nada comparado con el esfuerzo que supone fregar una cuchara para volver a usarla.”

Recordando el juego World Without Oil, que cada vez es más realidad y menos juego, ¿qué vas a hacer tú? ¿Te imaginas en una situación así, donde el petróleo es un lujo al alcance de cuatro gatos? ¿cómo te ves en un mundo donde sólo los alimentos producidos localmente son asequibles (y escasos)? ¿tienes un plan B? Párate un momento a imaginar una ciudad de millones de habitantes como Madrid o Barcelona a la que ya no pueden entrar camiones cargados de alimentos como hacen ahora a diario, porque no hay nada que mueva esos camiones o moverlos es tan caro que convierte en lujo la mercancía que transportan. ¿Y tu ciudad, sobreviviría a esa situación? Prueba a vivir un día pensando que todo lo que tienes es escaso, prueba a no despilfarrar agua ni luz, a conducir más despacio para ahorrar hasta el último litro de gasolina.

Sí, qué pasa, ayer llené el tanque de nuevo y me da por ponerme paranóico.