Tenerife desde el espacio

Espectacular fotografía del astronauta Soichi Noguchi desde el espacio, con la lanzadera Atlantis flotando sobre Tenerife. De ésta creo que voy a hacerme un póster para el salón.

Space Shuttle Atlantis over Canary Islands. Docked to ISS Sun... on Twitpic
Pues era verdad: Atlantis está en las Canarias.

El TweetPic de Soichi Noguchi suele ser bastante espectacular, ¡muy recomendable si tienes Twitter!

ICO

Icoblack

Esta es Ico, mi gata tricolor mezcla de Bosque de Noruega con a saber qué bicho callejero. Como se ve por el ligero desenfoque, ni soy buen fotógrafo ni tengo una buena cámara… pero la pose de la gata compensa con creces ambas deficiencias. Aunque coincida con las siglas del Instituto de Crédito Oficial, su nombre viene de una princesa guanche llamada así (Ico, no Instituto de Crédito…). Esta es su historia:

LA LEYENDA DE LA REINA ICO

Reinando Zonzamas en Lanzarote llegó a la isla una embarcación española al mando de Martín Ruiz de Avendaño. Al ver la nave a distancia los isleños se aprestaron para el combate. Transcurrido el tiempo, Ruiz de Avendaño decidió ir a tierra en son de paz, llevando consigo un rico vestido que regaló al rey como muestra de amistad. Zonzamas aceptó el regalo y, en muestra de amistad, entregó al recién llegado ganado, leche, queso, pieles y conchas, invitándolo a descansar en su morada de Acatife.

Allí eran esperados por la reina Fayna y sus hijos, Timanfaya y Guanareme. Como huésped de los reyes pasó Avendano varios días en Mayantigo. Mas tarde retornó a su barco y partió.

A los nueve meses la reina Fayna dio a luz una niña de tez blanca y rubios cabellos, a la que puso por nombre Ico. El pueblo murmuraba y renegaba de la princesita y de su origen. Así transcurrió el tiempo, y la niña creció sana y hermosa al cuidado de Uga, su aya.

Transcurrido el tiempo Zonzamas y Fayna murieron. Los Guaires, reunidos en asamblea, proclamaron rey a Timanfaya. Con el paso de las estaciones Ico se fue convirtiendo en una bella joven. Guanareme se enamoró de ella y acabó por hacerla su esposa.

Tiempos después otras naves vizcaínas y sevillanas llegaron a las costas de Lanzarote en busca de esclavos. Los lanzaroteños se aprestaron para la defensa. En la lucha muchos isleños murieron, otros fueron hechos prisioneros y encadenados como esclavos para ser vendidos en la Península. Entre estos últimos estuvo Timanfaya.

Desaparecido el rey, los guaires se reunieron otra vez para elegir nuevo soberano. Este debía de ser Guanarteme, pero nadie osó pronunciar su nombre, pues si era elegido su esposa, Ico, debería ser reina y su nobleza, origen y sangre eran discutidos. Su piel y sus rubios cabellos recordaban demasiado la lejana llegada de Ruiz de Avendaño y si Ico no era hija de Zonzamas, no podía llevar la corona, así que tuvo que huir.

Deliberaron largamente los Guaires. Finalmente decidieron que, para llegar a la verdad, la princesa fuese sometida a la prueba del humo. Quedaría encerrada en una cueva acompaña de tres mujeres no nobles. Después se llenaría el aposento con un humo espeso y continuado; si la sangre de Ico no era noble, perecería como las otras mujeres. Si sobrevivía sería signo inequívoco de su nobleza. El día siguiente sería testigo de la prueba.

Por la noche Uga, la niñera de Ico, la visitó con el pretexto de animarla, pero nada más quedar a solas, la vieja aya le dio una esponja a la princesa diciéndole que al llegar la hora de la prueba, la empapara de agua y la pusiera en su boca, con lo cual saldría viva de la cueva. Ico hizo caso. Cuando fue abierta la cavidad las tres mujeres villanas yacían muertas, mientras que ella salió con vida. En Adelante sus súbditos no dudaron de su nobleza.

Como en toda leyenda hay ciertas contradicciones. Que Guanareme, hermano de Ico, se casara con ella es algo extraño. Si bien expertos en historia aborigen afirman que los hombres mahos pueden tener cuantas mujeres quisieran, parece que las hermanas eran respetadas, por lo que la unión entre ellos parece improbable. Otras versiones especulan que sean dos personas distintas. Uno hijo de rey y el otro un noble que tenía el mismo nombre que fue marido de Ico.

Ea.