¡Pues cogemos y nos vamos pa’l pueblo!

Por fin tenemos las llaves de la casa donde con suerte en un año estaremos viviendo si todo va bien. Ha estado alquilada durante cuatro años, así que el pasado fin de semana compramos todo tipo de productos Bosque Verde y nos hicimos a la idea de pasar un buen rato limpiando. Buen rato en plan ‘un montón de horas’, no porque nos parezca divertidísimo barrer, fregar, frotar azulejos y aspirar el vaho de diversos productos de limpieza. Y no es porque seamos especialmente escrupulosos, es que el inquilino… bueno, empecemos por el principio.

Mi mujer y yo tenemos treinta y pocos. Es lo que se dice cuando estás a un año de tener treinta y cinco, que es mi caso. Ella es profesora de Tecnología en Secundaria; yo Doctor en Informática, y me gano la vida como profesional autónomo haciendo videojuegos y ofertando servicios relacionados, trabajando en casa. Desde luego parecen perfiles más bien urbanitas, pero como los dos pasamos muchísimos veranos de pequeños en nuestros respectivos pueblos, la idea de vivir lejos de la ciudad nos parece muy atractiva. Esperemos que dure, porque una cosa son los meses de verano, de vacaciones, y otra liarte la manta a la cabeza y volver al pueblo a vivir.

El caso es que Judith ha heredado la vieja casa donde veraneaba en el núcleo urbano de Fasnia, un municipio cuyos barrios  están desperdigadas por colinas y barrancos desde la costa a medianías y que contará con unos 2000 habitantes, en la vertiente Sur de la isla de Tenerife. En su ayuntamiento nos casamos, y solemos pasar muchos fines de semana en Los Roques, en la playa. Para muchos la isla termina pasado el túnel de Güímar, pero puedo prometerles que más allá hay vida y no toda tiene el color de una langosta cocida ni habla alemán o inglés… aunque algunos sí un poco raro.

Para llegar a Fasnia, a treinta kilómetros desde Santa Cruz, hay que subir unos cinco kilómetros de curvas desde la autopista. Puede parecer desesperante, pero con el tiempo uno juega a memorizar cada una de ellas para reducir todo lo posible los frenazos y acelerones. Básicamente para que el resto de los pasajeros no acabe mareado y haya que parar a dejar el desayuno de ayer en alguna de las curvas.

Una vez arriba resulta que la casa está magníficamente situada, prácticamente al lado de la plaza de la Iglesia. Es decir, el centro neurálgico de cualquier pueblo Español. Rodeada por terreno propio no construido, por lo que no hay vecinos directamente pared con pared, y con vistas a un barranco cubierto de huertas en terraza, es un remanso de paz y tranquilidad comparado con el bullicio de Santa Cruz.

Una de las primeras impresiones que uno saca de Fasnia, así con echar un vistazo, es que sus habitantes deben de tener los cuartos traseros duros como rocas: todo es cuesta arriba o cuesta abajo. Hasta el cementerio está en pendiente. La explanada delante del cementerio, curiosamente, no. Posiblemente la extensión más grande de terreno llano del pueblo sea el campo de fútbol, pero está situado sobre una pequeña colina a la que se accede tras cruzar un barranco, al que se llega tras bajar del pueblo.

No hay Mercadona, pero sí ventitas. No hay cine, el que había cerró hace unos años. Tampoco centros comerciales. Pero nos da igual y no es tan horrible como parece. Estamos cansados de la ciudad, de los atascos, del ruido, y yo que encima a ratos soy muy poco social también un poco de las personas. Y eso que Santa Cruz es otro pueblito, en absoluto comparable a Las Palmas de Gran Canaria, Barcelona o Zaragoza en cuanto a tamaño. Por algún motivo nos picó el bicho de retirarnos al pueblo para poder vivir tranquilos, plantar cosas comestibles (y puede que de otro tipo), tener un par de gallinas, tal vez algún conejo (aunque no me veo capaz de matarlos) y empezar a montar a nuestro antojo un nidito donde prosperar.

Espero que llegue el ADSL a una velocidad mínimamente decente…

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4 thoughts on “¡Pues cogemos y nos vamos pa’l pueblo!

  1. claudio 28 junio, 2012 / 8:10 pm

    Jeje, a mi me ha pasado igual, yo ahora vivo en Crespina, un pueblo perdido de la Toscana. Buena suerte!

  2. Luis Antón 28 junio, 2012 / 9:39 pm

    ¡Toma ya! ¡Pero si yo te hacía en Valencia! ¿Cuándo se fueron para allá? ¿Cuánto tiempo piensan quedarse?

  3. keko 28 junio, 2012 / 9:43 pm

    Tio! pa ahorrarte las curvas de la subida a Fsnia podrias subir por el lomo la Tose. No tardas ni una cuarta parte… eso si, el coche puede sufrir un poquito si va cargado 🙂

    • Luis Antón 29 junio, 2012 / 8:50 am

      ¡Tú no has visto la caja de cerillas que tengo por coche! A veces bajo por el lomo la Tose, si vamos como mucho dos en el coche y no llevamos bultos. Pero subir le cuesta, le cuesta 🙂

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